¡Por fin!
Desde Callejeros nos han escrito para informarnos de que el próximo lunes 26 de abril a las 22.3o en Cuatro Tv, se emitirá Callejeros Viajeros Delhi, y podréis ver el cole Mera Parivar, ya que vienieron a rodar a Rajeev Nagar.
Nos hace mucha ilusión, y seguro que a vosotros también, tanto a los que habéis colaborado con nosotros de cualquier manera como a los que habéis pasado por aquí en cualquiera de las etapas de la ONG y queréis haceros una idea de cómo ha evolucionado todo. Además es una buena oportunidad de dar a conocer Naya Nagar, así que os agradeceríamos que le dierais difución.
Para los que no estéis en España o no podáis verlo en TV, lo podéis ver en la página web de Cuatro, www.cuatro.com, después (imaginamos que a partir del 27 de abril) si buscáis play cuatro y escribís "callejeros viajeros Delhi", aparecerá íntegro el programa, de 50 minutos de duración.
Muchísimas gracias y ¡esperamos que os guste!
viernes, 23 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
Impresiones de una nueva voluntaria
Venia sobre aviso, pero nunca es lo mismo que te lo cuenten que verlo con tus propios ojos. No llevaba ni una semana en India cuando fui por primera vez a “Los ladrillos”. Aun no estaba acostumbrada al trafico caótico de India, y fui todo el camino con el estomago encogido, por la forma de conducir temeraria del taxista, que además se sumaba al estado cada vez peor (a medida que nos íbamos acercando al lugar) de las “carreteras”, por llamarlas de alguna manera.
Llegar allí ya es toda una, pero ver aquello… impresiona cuando menos. Por los alrededores no hay más que una extensa llanura de tierra arcillosa. Cada tanto, se ven chimeneas, que son esas “fabricas” de ladrillos en las que trabajan familias enteras cuando no hay monzón. Y alrededor de cada fábrica, chabolas hechas con los ladrillos que ellos mismos hacen, supongo que con los que queden mal, porque les pagan por cantidad, y no les interesa perder ni una rupia.

A penas si hay ruido, pero cerca del cole, ya se oye a los niños, one, two, three… La verdad es que después de ver tanta desolación, de ver, de intuir desde fuera los zulos en los que viven, las condiciones en las que viven, escuchar a los peques con toda su energía gritando los números en ingles a todo pulmón, te saca una sonrisa, un atisbo de esperanza entre tanta pobreza.

Están separados en 3grupos. Borja me explica que les tienen divididos: los mayores, los pequeños, y los que vienen con sus hermanos pequeños, que vienen siendo a lo mejor niños de 4años con las responsabilidad de cuidar a su hermano de 3, hay algunos que cogen en brazos a su hermano pequeño, que es casi del mismo tamaño que el, la verdad es que impresiona. ¿Donde quedo su infancia, si con 4 años ya tienen esa responsabilidad? Impone intentar jugar con un niño que injustamente ha tenido que dejar de serlo.


Terminan las clases, toca el turno de jugar con nosotros. A algunos les hacemos mucha gracia, otros, sobretodo los mas peques, nos miran raro, e incluso nos rehuyen o lloran si nos acercamos. La profe reparte combas entre las niñas, la mayoría empieza a dar golpes con los palos de los extremos y hacen sonidos, muchas no saben para que sirven. La mayor satisfacción es que al cabo del rato la mayoría ya se han acostumbrado a ti, son capaces de jugar contigo, recordar que son niños (Sin olvidar que tienen al pequeño colgando del brazo, claro). Llegada la hora, arriba las camisetas, se les reparte la merienda y a “casa”.

Yo había visto muchas fotos, de niños con ojos, con esos ojos, con moscas en la cara, con un vestido totalmente descosido y desteñido del sol y del polvo y del uso, pero verlo en directo es TAN distinto, es TAN fuerte, es TAN otro mundo! Venia sobre aviso, pero no hay aviso que valga para estas cosas.
Como siempre hay que quedarse con lo positivo, yo me quedo con sus sonrisas, con su energía aprendiendo y con la esperanza y la seguridad de que este proyecto les ayudara, por lo menos a recordar que aunque las condiciones en las que viven son tremendamente duras e injustas, siguen siendo niños.
Laura
Llegar allí ya es toda una, pero ver aquello… impresiona cuando menos. Por los alrededores no hay más que una extensa llanura de tierra arcillosa. Cada tanto, se ven chimeneas, que son esas “fabricas” de ladrillos en las que trabajan familias enteras cuando no hay monzón. Y alrededor de cada fábrica, chabolas hechas con los ladrillos que ellos mismos hacen, supongo que con los que queden mal, porque les pagan por cantidad, y no les interesa perder ni una rupia.
A penas si hay ruido, pero cerca del cole, ya se oye a los niños, one, two, three… La verdad es que después de ver tanta desolación, de ver, de intuir desde fuera los zulos en los que viven, las condiciones en las que viven, escuchar a los peques con toda su energía gritando los números en ingles a todo pulmón, te saca una sonrisa, un atisbo de esperanza entre tanta pobreza.
Están separados en 3grupos. Borja me explica que les tienen divididos: los mayores, los pequeños, y los que vienen con sus hermanos pequeños, que vienen siendo a lo mejor niños de 4años con las responsabilidad de cuidar a su hermano de 3, hay algunos que cogen en brazos a su hermano pequeño, que es casi del mismo tamaño que el, la verdad es que impresiona. ¿Donde quedo su infancia, si con 4 años ya tienen esa responsabilidad? Impone intentar jugar con un niño que injustamente ha tenido que dejar de serlo.
Terminan las clases, toca el turno de jugar con nosotros. A algunos les hacemos mucha gracia, otros, sobretodo los mas peques, nos miran raro, e incluso nos rehuyen o lloran si nos acercamos. La profe reparte combas entre las niñas, la mayoría empieza a dar golpes con los palos de los extremos y hacen sonidos, muchas no saben para que sirven. La mayor satisfacción es que al cabo del rato la mayoría ya se han acostumbrado a ti, son capaces de jugar contigo, recordar que son niños (Sin olvidar que tienen al pequeño colgando del brazo, claro). Llegada la hora, arriba las camisetas, se les reparte la merienda y a “casa”.
Yo había visto muchas fotos, de niños con ojos, con esos ojos, con moscas en la cara, con un vestido totalmente descosido y desteñido del sol y del polvo y del uso, pero verlo en directo es TAN distinto, es TAN fuerte, es TAN otro mundo! Venia sobre aviso, pero no hay aviso que valga para estas cosas.
Como siempre hay que quedarse con lo positivo, yo me quedo con sus sonrisas, con su energía aprendiendo y con la esperanza y la seguridad de que este proyecto les ayudara, por lo menos a recordar que aunque las condiciones en las que viven son tremendamente duras e injustas, siguen siendo niños.
Laura
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